| Estos cursos ofrecen a los jóvenes la posibilidad de disfrutar de sus vacaciones de verano en otro país, desarrollando y practicando intensamente sus habilidades con el idioma. El estudiante experimenta una cultura diferente y hace nuevos amigos procedentes de distintos lugares del mundo.
Compartiendo el curso con otros jóvenes de distintas nacionalidades pero con similar nivel de idioma, los estudiantes practican la lengua común de manera intensiva. Al tratarse de un programa de verano, las escuelas preparan una gran variedad de excursiones y actividades deportivas con las que los jóvenes pueden divertirse con sus compañeros.
El alojamiento puede ser en una familia o en residencia. Las familias son seleccionadas cuidadosamente por la escuela para asegurar al estudiante un ambiente agradable en el cual pueda sentirse como en casa. En algunas ocasiones se aloja en la familia otro estudiante; en este caso los jóvenes son de diferentes nacionalidades, de manera que la práctica del idioma es continua. Los grupos van siempre acompañados por un monitor, que se responsabiliza de los alumnos a su cargo las 24 horas del día.
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